Del 24 al 26 de abril


El origen de las danzas de Onil, como tantas y tantas tradiciones, se pierde en el tiempo. Con los datos que
se conservan, sabemos que se celebraban bailes todos los días de novena, lo que ha ido evolucionando
hasta la fecha, donde se hacen cuatro días de danzas, (este año tres), previos a los Moros y Cristianos. también se
realizaban danzas por motivos conmemorativos, como podía ser la boda de un rey o la visita de un obispo.
La danza de Onil se caracteriza por ser un baile en el que las parejas forman una hilera que
rodeando la Plaza Mayor al ritmo del tambor. Cuando empieza a sonar la dulzaina, los bailadores interpretan
las pasadas típicas colivenques. Al mismo tiempo, algunas parejas pueden bailar de forma
aislada, en medio de la plaza, el Fandango Rodado o el Fandango Engañado, donde el hombre tiene que averiguar la
pasada que interpreta la mujer.
Durante el siglo XX, muchos han sido los grupos que han participado en estos días, y muchísima es la
gente que ha bailado, tocado y cantado los bailes de Onil y los alrededores, evitando así que una tradición tan
antigua como ésta se perdiera. Su tarea llevó el nombre de Onil por todo el país y por Europa,
por la televisión y las revistas, convirtiendo nuestro pueblo en un referente nacional de las danzas.
Desde 1992 contamos con nuestros propios dulzaineros, la Colla de Dolçainers rudimentaria y
Pandorga de Onil, que es la encargada de interpretar la tradicional "dansà".
Gracias a toda la gente que participó a lo largo de los años, nos han reunido en la actualidad cuatro bailes
de Onil: la Malagueña, la Jota de los Viejos, la Colivenca y la pieza de la que nos sentimos muy orgullosos
todos los colivencs, el Fandango de Onil. Seguro que habrían muchos más bailes y pasadas, así como
letras o "Pasadas" que se han perdido. Por este motivo, deseamos que la cultura popular de las
DANZAS como bien inmaterial sea protegida para siempre.
Las danzas de Onil, una tradición de siempre y para siempre.