Se ha hablado mucho de la procedencia del nombre de Onil. Las principales reseñas o indicios nos llegan a partir de la conjugación de nombres como Onyx, Lino, Humill y Unill.

Respecto a Onyx y Lino, solamente aparecen en pequeñas reseñas bibliográficas y con poco rigor científico. Pero autores de prestigio como Maria Desamparados, Ramón Ferrer y Abelardo Herrero, en su estudio toponímico de poblaciones, dan como probable origen del nombre, restos prerrománicos y es aquí donde podemos encontrar los orígenes del toponímico. Por tanto el gentilicio correcto que denomina a los habitantes de la Villa de Onil es: "colivenc" (masculino), "colivenca" (femenino) y "colivencs-colivenques" (plural masculino-femenino)

Mucho antes de la denominación romana, en la época prehistórica, se practicaba una actividad especial: "de maseros", los cuales criaban conejos (conills) en las conejeras (conilleres) que ellos mismos hacían. Estas conejeras recibian el nombre de ”covils” y quien vivía era el conejo, que viene del árabe “qunilya”. De hecho, en valenciano, nuestro patronímico no es “onilencs”, como es de suponer, sino “colivencs”, cogiendo el patronímico de la actividad que aquí se realizaba.

Por otro lado, escritos que datan del siglo XIII, concretamente del año 1247, al tratar Zeit Abu Zeit la posesión del pueblo, lo llamó Unill y más tarde, el Marqués de Dos Aguas, escribe en diversos documentos el nombre de Humill para referirse al actual pueblo de Onil. Puede haberse derivado de la palabra conejo (conill). Es bastante razonable que el nombre de Onil venga directamente del vocablo “Humill” ya que en la formación del valenciano es muy frecuente la pérdida de la “l” final y la conversión de “u” en “o”.